martes, 13 de enero de 2009

EL PARASITISMO MINA EL PODER DE UNA NACIÓN.

La epidemia de parasitismo está asolando al mundo entero. Casi todos aspiran a que se les dé algo a expensas de otro, y ese otro es el gobierno. El Estado no es otra cosa que un gran conjunto de individuos y está sujeto a las mismas limitaciones que sus componentes. Al Estado se le exige que suministre más servicios y mayores beneficios pero para ello ha debido aumentar los impuestos. Nadie puede obtener algo por nada. Todo el mundo carga con parte de la deuda pública porque todo el mundo paga impuestos, directa o indirectamente.
Se dice que en ningún país existen ricos suficientes para poner al gobierno en capacidad de atender a los gastos públicos a expensas de ellos.
Lógicamente, se parte de la base de un reparto de la riqueza, que en el sistema capitalista dista de ser equitativo. La prueba la ofrecen las estadísticas al respecto.
Existe una solución, que a todas luces devela su relevancia y se refiere a la organización social comunitaria, con una real participación ciudadana y control en la producción a través de un estado que, basado en el fin del bienestar social universal, brinde desde los organismos competentes en la materia, el necesario lugar para dicha participación, que implica también participación en los beneficios.

TOLERANCIA Y RIVALIDAD

EE.UU. ha ganado en poder y en posesiones materiales, pero ha perdido muchas cualidades. La libertad, tanta veces declamada no puede existir si los individuos que la poseen no tienen cualidades de autodominio y autosacrificio, sin las cuales la libertad no es tolerable.
Tolerancia implica algo más que indulgencia. La tolerancia nos mueve a amparar celosamente los derechos del antagonista. Mucho de lo que pasa como tolerancia es simplemente una manera vanidosa de carecer de ideas propias. Sin embargo, será de intolerantes pretender obligar a otro a conformarse con nuestras opiniones.
Considerada así, la tolerancia aparece como baluarte de la libertad social e individual, como elemento primero de todo progreso al que puede aspirar un pueblo en el camino de la cultura. Cuando dejamos de practicar la tolerancia en nuestra propia vida ponemos en peligro la estructura de la tolerancia general.
¿ A qué se debe la influencia que las ideas izquierdistas ejercen sobre los hombres de todas partes ?. Fundamentalmente, porque pone énfasis en poner fin a la explotación económica del hombre por el hombre, trabajando por el mantenimiento de la dignidad del individuo, sin importar color o raza.
Estos lemas no son otra cosa que la expresión de creencias que todas las naciones cristianas han profesado y que la Iglesia de Cristo profesa.
En las Naciones Unidas todas las naciones allí representadas hacen todo lo posible para que su posición parezca moral y razonablemente concreta. Hay en ello mucha hipocresía. Con frecuencia se confunden deliberadamente las cuestiones. Pero cuando surge una que es claramente de orden moral, ejerce poderosa influencia sobre todos los presentes y sobre los gobiernos a quienes representan. No lo hacen porque se encuentren convencidos de que es necesario tolerar y ser ético. Ellos son hombres que se consideran prácticos y duros de espíritu, pero tratan de hacer ver que muestran respeto por el individuo, porque la ley moral está implantada en el corazón de todos los hombres del mundo. No quieren combatir abiertamente al hombre que defiende algo que pueda provocar juicios éticos que lleven a la acción. La triste realidad es que todos reconocen que, en la vida política se debe tomar partido por los problemas éticos, so pena de ser derrotados en las votaciones de su país, y así perder el puesto de privilegio
que ostentan, desdeñando aceptar que dicho puesto no es de privilegio, sino de servicio
Cuando se estudia la historia de las relaciones Exteriores de EE.UU., salta a la vista una paradoja extraordinaria. EE.UU. se ha convertido en la potencia del mundo. El testimonio de la historia es claro: han ganado guerras pero su diplomacia ha sido siempre un fracaso ya que no ha podido establecer firmemente la paz después de la victoria.
Cuando se analizan los esfuerzos, planes y resoluciones y los errores con que se condujeron se nota el contraste entre la capacidad de EE.UU. para desarrollar su poder nacional y su incapacidad para emplearlo de manera adecuada y provechosa. Los fracasos de ese país son hijos de su mala política y de la incapacidad de decidir con acierto cuándo, cómo, hasta qué punto y con qué objeto debe ejercer EE.UU. el poder y la influencia enormes que pueden ejercer.
La política exterior norteamericana ha fracasado porque el espíritu norteamericano, desentendiéndose de las realidades del mundo exterior se ha guiado por un cúmulo de preocupaciones y creencias sin más fundamento que el deseo, que tergiversa la naturaleza de las cosas, ofusca la razón y pervierte el juicio, impidiendo así la adopción y formulación de una política práctica basada en los hechos y adaptable a las circunstancias existentes. La persistencia en no reconocer el conflicto entre nación y nación como estado normal y natural de la humanidad ha conducido a los fracasos repetidos de la política norteamericana.
En la diplomacia, cuando se trata de cuestiones de vida o muerte, se debe adoptar una política de búsqueda no de objetivos que se desean sino los mejores que puedan alcanzarse.
Cuando se examinan los proyectos de política exterior de EE.UU., se nota la tendencia intransigente ha adoptar medidas extremas: o el aislamiento absoluto o el internacionalismo universal, o la no intervención o una cruzada, o la proscripción completa de la guerra o una guerra preventiva.
Muchos pensadores norteamericanos miran el uso del poder coactivo para establecer y mantener el equilibrio internacional como “política de la fuerza”, y afirman que reconocer esferas de influencia es un acto de apaciguamiento.
En la concepción imaginaria del mundo que prevalece en los EE.UU., la diplomacia queda de hecho excluida. Se declara fuera de la ley, y se excomulgan a quienes la discuten. Se insiste en tratar la rivalidad de las naciones como algo que no puede existir entre hombres sensatos. No se hace esfuerzos por regular esa rivalidad, porque se sostiene que no debe haberla. Y así EE.UU. se aferra a la idea de que no puede haber sino tres soluciones: O desentenderse proclamándose neutral, o desentenderse en el convencimiento de establecer una sociedad universal, o emprender cruzadas de aniquilación contra aquéllos que no cumplan sus designios.
La mejor política es reconocer que la rivalidad continuará existiendo, y, tras reconocer esa rivalidad como estado permanente, tratar de regularla y mantenerla dentro de límites razonables estableciendo esferas de influencia con un equilibrio internacional.
El error constante de EE.UU. es buscar la unanimidad, la armonía ideológica, la abolición de toda diferencia y de todo desacuerdo, pero siempre bajo su patriarcado. Lo que se debe establecer es una tregua en la guerra actual de palabras y maniobras políticas.
Quiérase o no EE.UU. necesitará componendas políticas y económicas a pesar de que quienes miran toda componenda lo tomarán como apaciguamiento.
Si EE.UU. no emplea el procedimiento tradicional de la diplomacia (combinación del poder y la componenda), lo único que puede esperar es una época de disgregación del mundo civilizado con una guerra feroz, universal e infructuosa, que dejará las cosas igual a como están ahora.

lunes, 5 de enero de 2009

LA RULETA GIRA OTRA VEZ...

Estimulados por la escandalosa actuación de profesionales del “soplo” y consejeros poco escrupulosos, los mercados bursátiles norteamericanos han vuelto a emprender la ascensión desenfrenada hacia alturas de vértigo. No pocos valores, que un bolsista prudente consideraría “papel mojado”, han empezado a oscilar sensacionalmente. Así Wall Street ha irradiado el optimismo y la prosperidad de los días felices.
La prosperidad debida a un vasto movimiento especulativo acaba invariablemente en reventón que trae aparejada la ruina de millones de incautos. La situación llegó al momento culminante de peligro.
Hoy en día, los irresponsables magos bursátiles poco escrupulosos son la maldición de Wall Street, y el mayor enemigo del ahorro del público. En vano la Bolsa de New York ha advertido a sus miembros que los representantes de casas pertenecientes a nuestra organización deben abstenerse de hacerse eco de rumores no confirmados. Pero la Bolsa carece de autoridad para señalarles normas de conducta a quienes no pertenecen a ella.
Los incautos, cuyos nombres figuran en las listas que sirven de guía a los incitadores, están sometidos a tentaciones diarias y reiteradas en que se les urge a comprar enseguida para obtener ganancias increíblemente fabulosas. Se han perdido ya millones de dólares y aún van a perderse muchos más.

PARA PENSAR...

Para pensar….
¿Cada pueblo se gobierna a su manera?

Analicemos: Siendo la monarquía, por esencia, antidemocrática, todo partido que se opusiese a ella, reflejaría el sentir popular. De acuerdo con este criterio no son democráticos países como Dinamarca, Suecia, Noruega, Holanda, la Gran Bretaña, el Canadá, Australia y Nueva Zelandia, que acatan a un monarca como símbolo de la unidad nacional o imperial. Otro tanto sucedería con muchos países árabes, cuya tradición monárquica tiene raíces mucho más hondas que la del mundo occidental.
Si ha de haber una ideología común unificadora de las naciones, tendrá que ser una doctrina de tolerancia y libertad. No es fácil adoptar esa disciplina, pero parece ser la única. SIN ELLA, NO HABRÁ VICTORIA DURADERA NI PAZ PERMANENTE.

LA HISTORIA SE REPITE

Febrero del 1944, nota de Stuart Chase en el Post-Dispach de San Luis.

Un distinguido economista inglés me decía hace poco en Nueva York:
-No me importa la política que los norteamericanos sigan después de la guerra. Mientras hagan ustedes una cosa, será indiferente que su comercio internacional sea fuerte o débil, que mantengan elevadas tarifas aduaneras o que las supriman.
-¿Y qué cosa es ésa?-pregunté yo.
-Continuar PROSPEROS. Si caen ustedes en una depresión honda, no sólo se hundirán, sino que arrastrarán en su compañía al mundo entero.

N. de R: “El hombre es dueño de sus silencios, y esclavo de sus palabras…”.

¡¡EE.UU FUE SOCIALISTA!!

Año: 1943 .Artículo condensado de la revista “The United States News”.
“El Gobierno norteamericano tiene ahora una participación en las industrias nacionales, que asciende a la quinta parte de las inversiones privadas hechas en 1939 en todas las fábricas y minas de EE.UU. Este es uno de los cambios más trascendentes de la historia de la nación.”
“Las fábricas del Gobierno producen hoy en EE.UU. más aluminio que todas las fábricas particulares juntas. Estos son hechos que deberán tener muy en cuenta los encargados de formar planes industriales en la postguerra”
“La Corporación de Fábricas de Defensa es la mayor agencia de inversiones del Gobierno. Ha construido y equipado 1022 fábricas en 43 estados de la Unión y está construyendo 457 más. Se ocupa de todos los ramos de la industria y en muchas otras actividades, desde la fabricación de acero hasta la enseñanza de aeronáutica”.
“Una de las características principales de la CFD es que en sus empresas el gobierno entra como socio de compañías comerciales.”
“La CFD emplea dos sistemas en el desempeño de sus funciones, encaminados ambos a proteger los intereses del gobierno en las fábricas. El más común es el de los contratos de arrendamiento. La corporación construye y equipa una fábrica y luego la arrienda a una empresa particular. El alquiler que la empresa debe pagar es generalmente un tanto por ciento de las ventas. A veces, sin embargo, la CFD emplea su propio gerente, a quien paga, y recibe ella misma directamente todas las ganancias. El gerente puede ser una persona o una compañía industrial. Así, por ejemplo, la Dow Chemical Company actúa como gerente de la fábrica de magnesio que la CFD tiene en el estado de Tejas. La corporación le paga un centavo y un décimo por cada kilo que se venda, y es dueña de todas las ganancias”.
“La cuestión es si los cambios industriales efectuados por la CFD son transitorios o deben adoptarse como permanentes, es problema que el Gobierno tendrá que resolver después de la guerra”.

-N. de R: Algunos tenemos memoria, otros somos “ratones de biblioteca” (juntamos papeles) y además….peligro!!!: pensamos!!!.

DEFINICIONES

Definiciones:

Oratoria:
El arte de hacer que ciertos ruidos profundos del pecho suenen como importantes mensajes del cerebro.

Puntualidad:
El arte de calcular correctamente con cuánto retraso va a llegar la otra persona.

Indice del costo de vida:
Una lista de números, los cuales prueban que los precios altos no son costosos.

Presupuesto:
Un método de preocuparse antes de gastar, y después de haber gastado.

Beso:
Una contracción de la boca debida a un ensanchamiento en el corazón

Salud:
Es la cosa que lo hace sentir a uno que ésta es la mejor época del año.

Etiqueta
Es el arte de bostezar con la boca cerrada.